Si de educación se trata, el tema es, en las palabras, significativo y grandilocuente. En los hechos, poco o nada se reflexiona con profundidad sobre la misma. La Educación como tema puede ser tan superficial que a veces no dan ganas de opinar. No obstante, para romper el círculo de lo simplemente opinable es preciso hacer algunos aportes que nos permitan acercarnos a las necesidades reales que tiene el país en materias educacionales. Y vamos punto por punto:
1.- El enfoque centralizado en la lecto escritura y en el cálculo, que con tanta fuerza ha sido defendido por los teóricos y tecnócratas educacionales de nuevo cuño, está sencillamente desgastado y ni siquiera medido desde sus propios criterios (Simce) logra sobrellevar evaluaciones mediocres.
2.- El tema, por lo tanto, es como cambiamos este enfoque desgastado y construimos otro que esté en sintonía con los nuevos tiempos y las necesidades que el país tiene para lograr un desarrollo integral y superar las tremendas brechas de desigualdad que existen como consecuencia de la implantación de un sistema económico neoliberal como el actualmente imperante.
3.- Esto implica repensar la educación desde una perspectiva distinta a la lecto escritura y el cálculo, como ejes centrales que guían los aprendizajes básicos. Vale en este caso una apuesta y esta es centrar los aprendizajes iniciales en las primeras experiencias que tiene todo niño cuando comienza sus procesos de educación inicial.
4.- Este nuevo centro, focalizado en las experiencias iniciales, es decir, las que se relacionan directamente con la sensibilidad y las percepciones, nos lleva a valorar de una manera distinta el "hacer" y "el observar" como medios de aprendizaje esenciales y sustentadores del desarrollo de las categorías de tiempo y espacio en los niños.
5.- El hacer y el observar son dos modos esenciales en el aprendizaje inicial, que luego se transformarán en imágenes y conceptos, para luego desembocar en juicios y raciocinios, al transcurrir el desarrollo del alumno.
6.- El hacer y el observar, ya lo dijimos, nos conectan con el tiempo y el espacio, las dos categorías básicas del "sentido de realidad" que todo ser humano debe desarrollar en un sentido pleno, para un mejor afianzamiento de su propia identidad.
7.- Es desde esta propia identidad que podemos afincar otros elementos que permitan tener una educación de calidad, ya que ésta es la capacidad que tiene la educación de hacer del ser humano un ser plenamente identificado consigo mismo y la capacidad de desarrollo de sus potencialidades.
8.- Es, desde estas mismas categorías de tiempo y espacio, que el mundo de lo virtual se nos transforma en un mundo ligado a la realidad y no sólo un mundo ajeno a la misma, que no es conducente, sin ella, a mayores logros para el ser humano y la comunidad.
9.- Desarrollar el Tiempo y el Espacio como categorías básicas del sustento de la existencia humana, mediante las experiencias sensibles y sus desarrollos intelectuales posteriores, es hoy la tarea de una Educación de Calidad que nos oriente hacia la innovación y el emprendimiento, dos fenómenos cognitivos esenciales para el desarrollo del país y la superación de la pobreza.